La no linealidad tecnológica desborda las instituciones del siglo XX, y el problema de contención es real. La primera mitad de la obra es un diagnóstico brillante. La ola genera externalidades negativas globales (riesgo existencial, bioseguridad, desinformación) sin precio que las internalice. La propuesta de Suleyman —“contención por diseño”, monitoreo de cómputo y licencias estrictas de laboratorio— podría leerse como un intento de internalizar costos sociales. Pero el documento adjunto revela la trampa: esas licencias y costos de cumplimiento (cientos de millones de dólares) restringen la entrada del mercado a un oligopolio capaz de absorberlos. Lo que se presenta como regulación ambiental del riesgo tecnológico es, en términos económicos, la construcción de una barrera de entrada y un foso corporativo inexpugnable.
Lo que Suleyman llama “responsabilidad” es rentismo tecno-feudal. Los incumbentes suben la escalera y la retiran tras de sí, con cobertura moral apocalíptica. Desde la economía política, esto es captura regulatoria clásica: la norma la diseña el regulado.
La solución de Suleyman es posdemocrática y ha sido etiquetada como tecno-feudal o tecno-fascista tanto desde la izquierda (sustituye la rendición de cuentas democrática por gobernanza corporativa de tres o cuatro monopolios) como desde el libertarismo (cártel sancionado por el Estado que usa la “seguridad” para aplastar la competencia de código abierto y vigilar el cómputo).
La crítica de Musk integra y refuerza esta refutación desde la sociología del poder: (a) la captura regulatoria como foso; (b) el peligro de imposición ideológica si un cártel decide qué es “seguro” y programa sus sesgos políticos y culturales, creando un panóptico cognitivo sanitizado; (c) la descentralización como verdadera seguridad: si el poder de la IA se dispersa entre millones, ninguna entidad puede establecer control absoluto. Esto conecta con mi crítica previa: la contención vertical de élites no es democracia; la alternativa es transparencia, código abierto y poder distribuido.
- Infraestructura de cómputo pública, para que los estados democráticos no dependan de señores corporativos.
- Protección del desarrollo de código abierto, para mantener el poder descentralizado.
- Responsabilidad legal transparente y exigible para los creadores de tecnología, en lugar de inmunidad a cambio de “teatro de seguridad”.
La contención debe articularse con justicia ambiental, regulación democrática de la innovación y reducción de asimetrías de poder. El documento añade el instrumento concreto que faltaba: responsabilidad civil exigible (no captura regulatoria) e infraestructura pública (no dependencia de oligopolios). La metáfora final es precisa: el fuego de la IA ya está encendido, pero la respuesta no es entregar el control completo del horno a los mismos pirómanos que lo construyeron. El futuro de la inteligencia humana pertenece a la humanidad, no a un consejo autoproclamado de gestores ilustrados.
Extiendo el diagnóstico de Suleyman: la superola es real, asimétrica, exponencial y omni-útil; desestabilizará al Estado-nación del siglo XX; la competencia de teoría de juegos hace imposible una moratoria global. En esto, el libro es un trabajo de diagnóstico brillante.
Una alianza posregulatoria entre agencias de inteligencia estatales y un oligopolio autoproclamado de “adultos” de Silicon Valley es un caballo de Troya. Pide a la humanidad que rinda la agencia democrática, la libertad de código abierto y la soberanía individual a un cártel tecnocrático a cambio de la promesa de seguridad. Es económicamente inconsistente (la pausa voluntaria transfiere el mercado), políticamente autocrática (contradicción performativa) y técnicamente ilusoria (cajas negras, pesos reproducibles a costo cero).
The Coming Wave es una obra de alerta necesaria y un programa de acción defectuoso. Su valor es poner el problema en la agenda; su límite es confiar en que las élites que generan la ola pueden frenarla. La alternativa no es el caos ni el feudalismo tecnológico, sino infraestructura pública de cómputo, código abierto protegido y responsabilidad legal exigible. La contención democrática de la IA es posible, pero exige quitarle la llave del horno a los pirómanos, no entregársela con más fuerza.
Referencias
- Suleyman, M. & Bhaskar, M. (2023). The Coming Wave: Technology, Power, and the Twenty-First Century’s Greatest Dilemma. Crown / Penguin Random House.
- Hallpike, C. (2020). Critique of Grand Narratives in Popular Science and History. ResearchGate.
- Altman, S. (2023). Testimony before the U.S. Senate Judiciary Subcommittee on Privacy, Technology, and the Law, 16 de mayo de 2023.
- Musk, E. (2023–2024). Declaraciones públicas sobre xAI, modelos de código abierto (Grok) y regulación de seguridad de IA.
- Arendt, H. (1951). The Origins of Totalitarianism. Schocken Books (retórica estructural de amenaza existencial y centralización tecnocrática).
- Perez, C. (2002). Technological Revolutions and Financial Capital: The Dynamics of Bubbles and Golden Ages. Edward Elgar Publishing.
- European Union (2024). The Artificial Intelligence Act (AI Act). Reglamento (UE) 2024/1689.
- Mitcham, C. & Fuchs, S. (2024). “AI’s Wave”. Issues in Science and Technology.
- Winter, S. (2024). Book review: The Coming Wave. Legal Information Management (Cambridge Core).
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